Todos hemos escuchado esa frase: “Darle perlas a los cerdos” , yo siempre la he interpretado como desperdiciar algo valioso en una persona que no lo aprecia. Esta historia comienza cuando escuche a Sujeto Prototipo L, decirle a Sujeto de Prueba D que no le iba a presentar a Sujeto Incidental C porque era como: “Tirarle perlas a los cerdos”. Hoy me acordé de este episodio y me puse a pensar en el valor de las cosas.
La sociedad, y nosotros en ella, tendemos a aplicarle un valor a ciertas actitudes, acciones u objetos, un valor que solo puede ser accesado por un cierto estrato social. Por ejemplo, el arte. Por alguna razón el arte es uno de esos elementos que quienes la aprecian y la admiran piensan que solamente una elite (sus amigos) pueden alcanzar. Pero me parece que el arte debe de ser más… democrático, ya que esa modalidad de: “Quien entienda mi obra está a mi nivel y quien no, no forma parte de mi grupo exclusivo de artistas que aplican el estilo bohemio-chic a su forma de vestir”.
Y los lugares a los que van, y las formas en las que piensan, y las experiencias que viven, todo forma parte de esas perlas que cada una de estas antiguas señoras de la sociedad en forma de percepciones sociales no quieren dejar ir a los cerdos.
Afortunadamente he comenzado a pensar que son los cerdos quienes validan a las perlas, quizá ellas no se dan cuenta que todas estas experiencias y condicionamientos sociales son solamente una excusa para ser diferentes, ser novedosos, ser aceptados en un grupo de personas cuya sensibilidades (realmente pretenciones en la mayoría de los casos) han vuelto vulnerables e inaceptadas. Ellas no se han dado cuenta de que son perlas (que Coelho se leyó esto) y que en sus joyeros de terciopelo rojo no valen nada.
Realmente no puedo dejar de preguntarme… En pro de la verdadera liberación “intelectual”, “moral” y “social” ¿no deberíamos de lanzar todas las perlas a los cerdos?, ¿no deberíamos de lanzarnos nosotros a los cerdos?.
No dejo de pensar que estas matronas no son más que seguimientos a comportamientos que surgieron como respuestas sociales a las actitudes de los 70s y que sus defensas son solamente respuestas de la burguesía para marcar su distancia y territorio. Es por eso que hoy digo: ¨Lady Gaga, ¿te comerías mis perlas?¨.






Me gusta cómo Vogue Russia sirve perfectamente para hacer el punto más claro