Es especialmente difícil porque somos criados para ser “buenas personas” basados en los estándares de las convenciones sociales pero creo que es sumamente importante reconocer que dentro de cada uno de nosotros habita un ser que no debe de ser muy diferente de Ella de Antichrist de Lars Von Trier.
Siempre es bien importante ignorar las partes que incluyan trozos de madera y piedras de molino, pero dentro de cada uno debe de existir esa parte que repta, acecha y vigila desde las partes más oscuras del ser humano. Una parte completamente cruda y libre de limitantes, sin toda la carga que nosotros mismos le hemos puesto a nosotros mismos al rendirnos ante instituciones, personas y/o cosas.
Y no quisiera darlo a entender nada más como estándares morales, sino a la forma en que la forma en que las depresiones, ansiedades y condiciones psicológicas se adhieren como amarras a nuestro “yo” y como condicionantes de la expresión de este ser natural.
Y sin embargo me da mucha curiosidad si al liberarse sería un ser domesticado o uno completamente salvaje .






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