Desafortunadamente no somos una tabla en blanco, tenemos nuestras aspiraciones, expectativas y visiones del futuro. Desgraciadamente con cada punto que marcamos en la línea de la vida nuestra cabeza vuela y genera dibujos, visiones, rayando con colores y alegrías aquello que realmente es desgarradoramente blanco y brutalmente negro.
Una vez en el suelo luchó por conseguir lo que todos los humanos parecían tener: felicidad, quizá en ella se encontraba lo que perdió en su caida. Pero esta búsqueda se probó complicada; el dinero, el amor y un apartamento parecían ser demasiado. Quizo la victoria en la pelea que todos los demás ganaban, pero sus rayos y balas se demostrarón inutiles contra los golpes y palos. La búsqueda por la felicidad se convirtió en frustración ya que su magno poder creador, reducido a sueños, se convirtió en su propio flagelo. Infinitamente visionó sus victorias, su alegría y el quemar de su pecho, pero la realidad resquebrajó cada sueño con un martillazo, cual gran caida.





