Desde siempre he utilizado este espacio para difundir mi mensaje de sueños alcanzables, realidades en la palma de la mano y belleza más allá de lo que el dinero puede pretender comprar. Mis historias favoritas son aquellas donde las personas con talento de alguna manera salen a la luz, y para mi las personas exitosas eran simplemente personas a las que su esfuerzo se les recompensó su esfuerzo, pero últimamente no es así.
¿Por qué?, la verdad no estoy seguro, una secuencia de hechos infortunados me ha hecho recapacitar sobre el esfuerzo, el trabajo, la inexistencia de la suerte y básicamente replantearme mi vida entera. De alguna manera me convertí en el personaje del guerrero que ganó la guerra pero que matar a tantas personas lo hizo dejar las armas y ser vagabundo.
Sigo viviendo con el eterno temor de que mi talento no sea real, tal vez nada lo sea, pero mi último mecanismo de defensa, mi última arma contra el mundo, mi excusa de ser… sería bueno que lo fuera.
Y ahora el trabajo, antes pensaba que cuando uno trabaja de alguna manera la falta de tiempo de ocio entraba en conflicto con la creatividad, oh pobre yo, es totalmente mentira, solamente que ahora hay que cansarse pensando, caminando hacia, escribiendo para y leyendo para el trabajo. La energía está ahí sólo que no de la manera correcta, cuandodescansó antes de despertarme en las noches y me concentro en crear algo, de alguna manera todo está ahí. El tiempo libre no me hace falta, de hecho no tenerlo me ayuda a no pensar cosas que no debería de pensar.
También trabajar ha tenido en mi vida dos efectos: primero, me ha llevado a latitudes de humanidad jamás pensadas para mi, ¿quién iba a decir que yo iba a terminar entrevistando gente? no es un fin que me agrade mucho pero es un fin; y segundo: al mismo tiempo que estoy explorando cosas nuevas mi vida en si se ha detenido, casi totalmente. Creo que eso último interfiere más con mi creatividad que el tener que llegar a una oficina todos los días.
Espero poder convertirme en un humano, ya he sido dios demasiado tiempo. Sigo escribiendo, a un ritmo muy bajo, estoy intentando aprender reglas nuevas para mi, el sistema que tendría que haber comprendido desde un principio, me siento más lejos que nunca de poder ser alguien, de poder compartir un mensaje, de cambiar la forma en la que piensan las personas respecto al arte, pero en el fondo todavía queda una pequeña llama de esperanza.
Esperanza… me he rodeado, sin quererlo, de gente que no la tiene, gente cínica que práctica algo que me recuerda a los Pet Shop Boys, no es que reniegue de la gente pero siento que cuando estaba en la universidad todo tenía mayor colorido y claridad. No quiero ser cínico. Sigo pensando que hay algo que me espera, que debo de trabajar y que eventualmente las personas van a comprender lo que quiero decirles, solamente tengo que trabajar duro para lograrlo.
Sigo considerando al arte como una actividad eminentemente creativa, más daliniana que de Picasso, más de emoción chocante y directa que de proceso intelectual, sin embargo tengo que admitir que he descubierto el lado "gris" (por la materia) del arte. El sudor que se despide y la disciplina masoquista que incluye hacerlo. Siempre me he exigido mucho, de repente repaso todo lo que he considerado logros en mi vida y me doy cuenta de que no están al nivel, no cumplen los requerimientos y son simplemente malos, sobredecorados y faltos de una sustancia real. Pero una parte de mi, la parte de la que todos deben de estarse burlando, tiene una infantil esperanza, un cariño por todo lo que tanto tiempo me ha tomado y simplemente no puedo dejarlo ir, me duele pensar que he sido un mal remedo de escritor porque en mi mente siempre he querido ser uno bueno.
Sigo considerando que la forma es tan importante como el fondo, y que la belleza no ha muerto sino que es necesario hacerla renacer, en el mundo físico nadie puede llegar al interior de las cosas sin tener que acariciar, ver, leer, amar, oler y saborear el exterior. Podemos nutrirnos pero en el acto de comer tenemos que sentir sabor, entonces ¿qué clase de persona quiere olvidarse de la humana experiencia del sabor?. El contenido no deja de ser importante, pero no lo es todo sino una parte.
Sigo pensando que el diseño de modas es tan arte como la ilustración, el diseño gráfico o la arquitectura, el buen diseño no es para las masas, todo lo contrario, es una forma de retar a las masas. No quiero comprar esa ropa, no tengo el dinero ni las ganas, pero el proceso creativo para llegar a ellas, la artesanía para lograrlas es un proceso tan válido como el de un arquitecto que hace líneas que unalbañil confeccionará. El problema es que la gente vacía y sin cabeza cree que contar con algo que hizo un alemán de 300 años o un singular Gibraltarense es ser tan creativos o capaces como ellos.
Creo que la verdad no mucho ha cambiado, sólo todo, duele un poco debo de admitir el sentirme solo es mi mayor temor y mi peor realidad, pero es algo que tengo que afrontar pues cuando dejé las armas fue lo que decidí, espero como todos esos vagabundos de las películas de samurais, encontrar la iluminación, una verdad o hacer una diferencia en las personas.










