La perfección por su ejercicio.

Me he perdido un poco, sí, pero no ha sido porque me perdí sino porque siento que tuve que desaparecer un poco. Estas semanas me he preguntado, ¿no habré estado mal todo el tiempo?, es una pregunta un poco aterrorizante, ¿no?.

Como una especie de epifanía me llegó, “La perfección por su ejercicio”, bello, sin embargo cierto y siempre útil. Pero no vino sóla sino que “La belleza debe de ser una consecuencia no un proceso”. Sorprentemente todo apareció mientras leía sobre Proenza Schouler. Es necesario un poco de esfuerzo, y un poco de realidad, la verdad siempre es mejor.

He estado leyendo bastante, recomiendo “Seda” de Alessandro Baricco. Eso me ha hecho –crecer- por decirlo de alguna manera. Sí, sueno algo cursi pero es la verdad. Espero este fin de semana volver a escribir algo, algo verdaderamente bueno, a ver que sale.

Mientras tanto tengo que ejercitar la perfección, saltando cada vez más fuerte para alcanzarla hasta volar con alas de Icaro, con el cuerpo del minotauro y sin el toque de Midas.

El atardecer de Roma es bello, pero es la belleza del atardecer no el estar en Roma lo que oculta el verdadero sobrecogimiento.


About this entry