Sensualidad fatal 101 - Judith y Holofernes I y Judith II (Salomé)
20 04 2008
Ok, de nuevo Klimt, esta vez quiero referirme a Judith y Holofernes I y Judith II (Salomé) [Tomaré el nombre de Salomé para referirme a esta pintura pues creo que asà diferencio más], creo que estas dos son las obras más famosas de Klimt, con mucha razón, y además forman parte de las obras que realmente condensan la forma de pensar y de crear de Klimt.
Judith era una bella dama, bÃblica, que rescató a su pueblo de ser destruido seduciendo a Holofernes y cortándole la cabeza mientras estaba ebrio. No es exactamente la historia más romántica jamás escrita pero a Klimt le funciona para algo: establecer una femme fatale bÃblica. Salomé por otra parte es la de la historia que todos conocemos y de quienes todos nos enamoramos (por lo menos yo lo hice) danza árabe, erótica para que su madrastra tuviera su doble moral limpia y una cabeza en una bandeja de plata, dos pájaros de una pedrada.
¿Cuál es la diferencia entre Salomé y Judith? La respuesta se basa simplemente en las mujeres de las pinturas, Judith tiene un semblante seductor, retador, la ca
beza entre sus manos recuerda el carácter de destructora, Salomé por otro lado parece sacada del Dark Side de Star Wars, sus rasgos se han perdido y la decadencia está en ella, es seductora pero de una manera menos sublime que Judith, ella realmente ha asesinado y su rostro no me permite pensar que fue para salvar a su pueblo.
Los momentos de creación de ambas pinturas son totalmente diferentes también, Judith y Holofernes fue creado en plena gloria de la “época de oro” de hecho la modelo “Judith” es la misma Adele Bloch Bauer (véase la pintura más cara de la historia) y Salomé fue creada en una época tardÃa, el estilo es similar al “Retrato de Mada Primavesi”.
Salomé me recuerda a una serpiente acuática, como dije en el post sobre ellas: nadando y ascendiendo en el placer, aunque Salomé tiene una posé más agresiva, rasgando violentamente y sosteniendo de una manera desinteresada la cabeza. Las garras de Salomé juegan un papel capital en su transformación en una bestia, en un animal, en una femme fatale.
En Judith y Holofernes hay un carácter de delicadeza y belleza, Judith seduce y después decapita, seducción y destrucción de los esquemas paternalistas, Judith vence con su poder erótico y no con la fuerza bruta de los hombres, ella vence la razón apelando a la pasión y el pobre Holofernes no tiene más remedio que yacer silencioso bajo su brazo.









vencer a traves de seducir…..