Río# 25
15 02 2008Sábado por la tarde, la luz del sol se filtra por la ventana e irrumpe amarilla y alegre en cada esquina de oscuridad, aleja con sus cánticos el frÃo de la mañana lluviosa y sentir los rayos acariciar mi pierna me hace sonreÃr.
El televisor está encendido, volumen bajo para escuchar la canción de la radio, melodÃas rayadas en los oÃdos, cursilerÃas inocentes que hacen pensar banalidades que guardamos en el corazón.
La cama está desarreglada, ha estado asà desde en la mañana, es más cómoda en desorden. Las paredes me hablan pero yo no contesto, los corazones pegados en la pared comienzan a flotar como globos de terciopelo por todo el aire del cuarto.
Los almohadones blancos abrazan mi cabeza pesada de pensamientos tontos, más inocentes que los peluches en la cama, en los libreros y en el suelo.
Tengo que ir a bañarme, cambiarme, maquillarme, salir a caminar, salir a divertirme, pero ¿no es más divertida esta soledad?, la gente aburre tanto pero el radio y la televisión no.
Mi sueño despierto se ve interrumpido y de un solo me sacan de la nada, es mi celular que ilumina lo que ya es la noche, me preguntan dónde estoy y digo que en camino, cinco minutos harán una hora, una canción media hora, y el tiempo nunca avanzará hasta que ya sea demasiado tarde para salir, oh, culpa autodestructiva que me hace quedarme aquÃ, pero aquà no vendrán a matarme, los juguetes me protegerán, y los corazones intoxicarán a quien quiera romperlos.
Las luces de la calle se filtran, tristes testamentos a la maduración de una sociedad sintética, pero el televisor sigue encendido en el canal cultural, es sábado por la noche y me he quedado en casa, todo es tan aburrido pero todo es mejor, la emoción es dañina y nos hace querer llorar por no quedarnos en la cama.
El techo se viste con la luces de colores, verde anuncio, gris dramatización, azul entrevista o rojo noticiero, ya no hay amarillos de programas para niños, simplemente repeticiones de los arcoÃris de semanales.
Suena de nuevo el aparato infernal, de nuevo preguntan dónde estoy y de nuevo digo que ya voy, cinco minutos harán la media noche y diez el amanecer.
Pizza, palomitas de maÃz y mucha soda hacen la cama indormible, migajas se incrustan en la piel desnuda de la comodidad de las posiciones exóticas, recuerdan sexo.
“Nunca pensar sólo hacer” dice una voz que imagina mi memoria, es la memoria de un interlocutor no deseado pero interlocutor de martes por al mediodÃa.
Es tarde y comienzo a ver las repeticiones de programas que ya vi repetidos en la tarde.
El baño todavÃa espera seco, la ropa todavÃa limpia pero es domingo por la madrugada muy tarde para salir, muy temprano para dormir.










Mmmm poema de horfandad, poema austero pero duro, poema mecanizado y solitario. Quiza deberias encontrar las palabras exactas, pero la idea basica es exacta. Bien vas x el camino correcto.
Chinasklauzz