
Luego del susto inicial por los actores estas dos películas de Michel Gondry totalmente me atraparon al punto de ver las dos dos veces.
Primero: Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Eterno resplandor de una mente sin recuerdos) Me gusta el título, se siente bien en la boca. Creo que lo primero que es difícil de la película es Jim Carey aparentemente todo mundo espera asustarse o reírse de los chistes malos pero no es tan malo actuando en drama. La película cuenta la historia de Joel quien desea borrar a Clementine de su memoria, todo sucede mientras duerme es por eso que se rompe la rígida estructura que aparentemente le damos a la memoria. Durante el proceso Joel se da cuenta que no quiere borrar a Clementine así que tiene que explorar con ella los recuerdos más ocultos – y humillantes- que tiene.

The Science of Sleep (La ciencia del sueño) también tiene el efecto del susto por el actor principal (Gael García) pero es una película totalmente diferente y sorprendentemente el mal francés e inglés funcionan a la perfección. La historia es de Stephane y Stephanie quienes son vecinos y se terminan enamorando. La relación de ambos me parece increíblemente dulce ya que la conexión que tienen es la creatividad desmedida de ambos, de nuevo nos sumergimos en un mundo de sueños y memorias aunque de una manera divertida y relajada.
Las dos películas tratan sobre los sueños pero The Science es divertida y relajada mientras que Eternal Sunshine tiene un aspecto dramático y emotivo muy superior (aún con Jim Carey). Las animaciones para los sueños son totalmente diferentes en Eternal Sunshine todo es realista y se recurre sobre todo a composiciones inverosímiles o trucos de cámara, mientras que en The Science se hace animación cuadro por cuadro con papel y otros objetos fuera de escala.

Ambas películas son recomendables y totalmente diferentes, las dos tratan sobre el amor desde un punto de vista similar pero con un tratamiento totalmente opuesto una de la otra pero por sobre todo es interesante darse cuenta que Jim Carey y Gael García no son del todo terribles.







